Cuentos de dobles (2020)

A lo largo de la historia, la figura del doble ha existido indisoluble al ser humano y su presencia anuncia una condición dual vinculada a la yuxtaposición entre una parte -generalmente benigna- en conflicto a una contraparte -mayoritariamente maligna- .

En la tradición germánica surgió el término Doppelgänger, acuñado por Jean Paul en 1796, que significaba «doble que camina» y hacía referencia a una versión maligna de uno mismo, que a su encuentro presagiaba la muerte. En literatura ha sido un tema que ha fascinado a una basta cantidad de autores y lectores, desde el famoso y universal «El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde» de Robert Louis Stevenson (1886), hasta «El otro» de Jorge Luis Borges (1975). Enunciando indistintamente, desdoblamientos físicos y psicológicos, reflejos, copias, sombras, réplicas e imitaciones «imagos» de lo real.

El doble ha existido, a través de la historia del ser humano, ante la necesidad de buscarse a si mismo. Una dicotomía que establece una parte faltante en la existencia y cuyo resultado es el devenir de dos partes que formarán una totalidad consumando esa búsqueda, ya sea la perfección del ser, algo pendiente por lograr, o la muerte misma, como enuncia la tradición germánica.

El doble es un ideal qué, además, se transforma y adapta con base en las necesidades sociales y psicológicas de su tiempo.

Estas fotografías, presentan una narrativa ambigua que plantea una serie de estados emocionales que coexisten a partir de su representación bajo la idea de dos personajes idénticos y cuya acción relata el actuar de uno en complicidad o apoyo al otro.